Una carta manuscrita que Vance Boelter, condenado por el
asesinato de la legisladora de Minnesota Melissa Hortman y su esposo, Mark
Hortman, dirigió al entonces director del FBI, Kash Patel, volvió a generar
controversia por las acusaciones que contiene contra el gobernador Tim Walz.
En el documento, Boelter se identificó como el responsable
de los ataques y afirmó que había sido contactado para realizar una operación
que, según él, habría sido ordenada por Walz. Entre sus acusaciones sostuvo que
el gobernador le habría pedido asesinar a la senadora Amy Klobuchar.
La carta fue descrita por las autoridades como delirante,
conspirativa y carente de fundamento, por lo que las afirmaciones de Boelter
contra Walz no constituyeron evidencia de que el gobernador haya ordenado los
ataques.
Boelter fue condenado por la muerte de Melissa y Mark
Hortman y por los ataques contra el senador estatal John Hoffman, su esposa
Yvette y su hija Hope. El Departamento de Justicia de Estados Unidos señaló que
actuó solo y que planificó los ataques contra los legisladores.
El caso volvió al debate público después de que se
difundiera el contenido de la carta, aunque las acusaciones de Boelter contra
funcionarios de Minnesota no han sido respaldadas por pruebas independientes.
