Durante una entrevista concedida a Fox News, el
vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, aseguró que la administración del
presidente Donald Trump continúa evaluando distintas alternativas para
modificar la forma en que se aplica el principio de ciudadanía por nacimiento
en el país.
Según Vance, el equipo presidencial se encuentra analizando
diversas opciones legales y administrativas con el objetivo de limitar el
acceso automático a la ciudadanía estadounidense para los hijos de personas que
se encuentran en el país de manera irregular. En sus declaraciones, el
vicepresidente afirmó que el asunto se encuentra en un momento decisivo y
señaló que la administración está trabajando para, en sus palabras,
"cerrar esa laguna legal", al considerar que el sistema actual
incentiva la inmigración irregular.
Durante la entrevista, el periodista Steve Doocy indicó que
aproximadamente 260.000 niños obtienen cada año la ciudadanía estadounidense al
nacer, pese a que sus padres no son ciudadanos ni residentes permanentes
legales. Esa cifra fue utilizada como parte del debate sobre la política
migratoria y la necesidad, según los funcionarios de la administración, de
revisar la interpretación vigente de la legislación y de la Constitución en
esta materia.
La ciudadanía por nacimiento está contemplada en la
interpretación de la Decimocuarta Enmienda de la Constitución de Estados
Unidos, que históricamente ha reconocido la ciudadanía a la mayoría de las
personas nacidas en territorio estadounidense, independientemente del estatus
migratorio de sus padres, pero que fue creada para otorgarle la ciudadanía a
los negros cuando se dio por concluida la esclavitud en el país y no para los
hijos de migrantes irregulares.
Aunque cualquier intento por modificar ese criterio enfrenta
importantes desafíos jurídicos y previsiblemente será objeto de litigios ante
los tribunales federales, incluida la posibilidad de que el caso llegue a la
Corte Suprema de los Estados Unidos.
