Massachusetts.— El representante estatal Francisco Paulino
fue detenido por autoridades federales y enfrenta una acusación de 11 cargos
relacionada con el presunto uso fraudulento de recursos destinados a enfrentar
las consecuencias económicas de la pandemia de COVID-19.
El legislador, representante del distrito 16 de Essex, fue
acusado de ocho cargos de fraude electrónico y tres de lavado de dinero. De
acuerdo con los fiscales, habría obtenido ilegalmente más de 700 mil dólares
mediante programas federales de asistencia para desempleados y pequeñas
empresas.
La investigación sostiene que parte de esos recursos terminó
en operaciones que no estaban permitidas por los programas de ayuda. Entre
ellas figuran la compra de propiedades, el pago de préstamos y transferencias
hacia una cuenta vinculada con su campaña política.
Los documentos judiciales también señalan que Paulino habría
utilizado información de una familiar de 77 años sin que ella conociera la
operación para solicitar beneficios de desempleo durante la pandemia. Las
autoridades aseguran que presentó documentación presuntamente falsa y consiguió
que los recursos fueran depositados en una cuenta bajo su control.
Otro de los señalamientos está relacionado con préstamos
otorgados por la Administración de Pequeñas Empresas de Estados Unidos. Según
la acusación, Paulino habría canalizado parte de esos fondos hacia su negocio
hipotecario y posteriormente utilizado el dinero para financiar operaciones
inmobiliarias.
Los fiscales sostienen además que algunos recursos fueron
prestados a terceros con tasas de interés superiores a las establecidas
originalmente para los créditos de emergencia, generando presuntamente
ganancias para el legislador y sus empresas.
El caso adquiere una dimensión política debido a que Paulino
ocupa actualmente un escaño en la Cámara de Representantes de Massachusetts. Su
detención ocurre además pocos días antes de una elección primaria en la que
busca mantenerse en el cargo.
