BRUSELAS.— La eurodiputada alemana Christine Anderson lanzó una dura advertencia sobre los posibles riesgos de los sistemas de identificación digital y su impacto en la privacidad y las libertades individuales.
Desde su perspectiva, la expansión de herramientas como la
identificación digital, los teléfonos inteligentes y los códigos QR podría
otorgar a los gobiernos un nivel de control sin precedentes sobre los
ciudadanos si estos sistemas llegaran a concentrar múltiples funciones de la
vida cotidiana.
“Los gobiernos tendrán literalmente tanto poder y control
sobre la gente que con solo pulsar un botón, su vida prácticamente se acaba”,
afirmó Anderson al expresar su preocupación por el avance de estas tecnologías.
La eurodiputada fue aún más contundente al comparar el
eventual uso coercitivo de la identificación digital con los mecanismos de
control empleados por regímenes autoritarios.
“Los regímenes totalitarios ya no necesitarán alambradas
electrificadas. Todo lo que necesitan es un teléfono, un código QR, una
identificación digital y, a partir de ahí, podrán hacer lo que quieran
contigo”, sostuvo.
Para Anderson, el problema no radica únicamente en la
existencia de una identificación digital, sino en la posibilidad de que esta
pueda convertirse en una herramienta utilizada para condicionar el acceso de
las personas a servicios, desplazamientos, transacciones o actividades
cotidianas.
Su postura se enmarca en una crítica más amplia a
determinadas políticas de digitalización y regulación tecnológica de la Unión
Europea. Anderson ha participado en debates y actividades parlamentarias
relacionados con el control de datos, la privacidad y las nuevas tecnologías.
