ARABIA SAUDITA.— La tensión en Medio Oriente se intensificó luego de que los rebeldes hutíes de Yemen lanzaran un misil balístico contra Riad, en un episodio que vuelve a poner bajo presión la seguridad de Arabia Saudita y una de las principales rutas marítimas para el comercio internacional.
Las defensas aéreas saudíes interceptaron el proyectil antes
de que alcanzara la capital, según informó la coalición encabezada por Arabia
Saudita. No se reportaron víctimas ni daños materiales como consecuencia del
ataque.
El recrudecimiento de los enfrentamientos también genera
preocupación por el mar Rojo y el estrecho de Bab el-Mandeb, una vía
estratégica por la que transita una importante cantidad del comercio marítimo
mundial. La expansión de los combates en Yemen ha incrementado los riesgos para
el transporte de mercancías y los suministros energéticos.
La ofensiva contra Riad forma parte de una escalada más
amplia. Los hutíes han afirmado haber atacado instalaciones consideradas
estratégicas en Arabia Saudita, mientras las autoridades saudíes aseguran haber
frustrado otros intentos dirigidos contra infraestructura civil en distintas
zonas del país. Algunas de las afirmaciones de los rebeldes no han podido ser
verificadas de manera independiente.
Ante el deterioro de la situación, el Departamento de Estado
de Estados Unidos recomendó a sus ciudadanos reconsiderar los viajes a Arabia
Saudita y pidió a los estadounidenses que se encuentran en Medio Oriente
mantener una vigilancia reforzada. Washington advirtió sobre posibles
cancelaciones de vuelos, cierres del espacio aéreo y nuevas interrupciones del
transporte debido a la posibilidad de una rápida escalada del conflicto.
El gobierno estadounidense mantiene actualmente a Arabia
Saudita bajo una alerta de viaje de nivel 3, debido, entre otros factores, al
riesgo de ataques con drones y misiles y a la situación de conflicto regional.
La evolución de los enfrentamientos es seguida de cerca por
gobiernos y mercados internacionales debido a sus posibles repercusiones sobre
las rutas marítimas, el suministro de petróleo y la estabilidad de una región
clave para el comercio mundial.
