WASHINGTON.— El gobierno de Estados Unidos advirtió sobre la posibilidad de una rápida escalada del conflicto en Medio Oriente, ante el incremento de las hostilidades y los ataques registrados en distintos puntos de la región.
Las autoridades estadounidenses mantienen bajo vigilancia la
evolución de los enfrentamientos y han recomendado a sus ciudadanos extremar
precauciones, debido a que la situación podría cambiar rápidamente y afectar
las rutas aéreas, marítimas y terrestres.
La advertencia se produce mientras continúan los ataques y
las operaciones militares, aumentando la preocupación internacional por una
posible ampliación del conflicto hacia otros países de la región.
Washington también ha señalado los riesgos que representan
los ataques con misiles y drones contra instalaciones e infraestructura estratégica,
así como las posibles repercusiones sobre el transporte y el suministro
energético.
La escalada ha generado además preocupación entre gobiernos
aliados y organismos internacionales, que siguen de cerca cualquier señal de
una extensión del conflicto.
Ante este escenario, Estados Unidos mantiene sus
recomendaciones de seguridad para ciudadanos estadounidenses en la región y
pide permanecer atentos a las instrucciones de las autoridades locales y a
posibles cambios en las condiciones de seguridad.
