Estados
Unidos habría desplegado sistemas de armas láser en el estratégico estrecho de
Ormuz, de acuerdo con un informe, como parte del refuerzo de sus capacidades
militares en una de las zonas marítimas más sensibles de Medio Oriente.
Estas
armas de energía dirigida están diseñadas para enfrentar principalmente drones
y otras amenazas aéreas, utilizando haces de energía concentrada para dañar o
neutralizar objetivos.
El
desarrollo de esta tecnología representa una alternativa a los sistemas
tradicionales de defensa, ya que los interceptores láser pueden reducir el
costo de respuesta frente al uso de misiles convencionales y permiten realizar
múltiples enfrentamientos mientras exista suficiente suministro eléctrico.
El
estrecho de Ormuz tiene una importancia estratégica internacional debido a que
por sus aguas circula una parte significativa del comercio mundial de petróleo
y gas. Cualquier aumento de las tensiones militares en la zona podría tener
repercusiones en la seguridad marítima y en los mercados energéticos.
El
despliegue se produce en un contexto de creciente tensión entre Washington y
Teherán y de mayores esfuerzos estadounidenses para reforzar sus sistemas de
defensa frente a drones y otras amenazas.
