WASHINGTON.- Estados Unidos intensificó su campaña para aislar económicamente a Irán y está presionando a los países que todavía mantienen relaciones comerciales con Teherán para que reduzcan o rompan sus vínculos financieros y de aviación.
El encargado de transmitir el mensaje ha sido Jonathan
Burke, subsecretario del Tesoro para Financiamiento del Terrorismo, quien
realizó una gira por Medio Oriente y Europa y sostuvo reuniones con
representantes de más de 50 países, de acuerdo con reportes publicados por The
Wall Street Journal.
Durante sus contactos, Burke habría advertido a los socios
comerciales de Irán que mantener relaciones con Teherán podría poner en riesgo
su acceso al sistema financiero estadounidense. El mensaje, según el reporte,
se resumió en una disyuntiva: mantener vínculos comerciales con Irán o
preservar sus relaciones económicas con Washington.
La presión ya ha tenido consecuencias. Omán restringió
primero los vuelos de Mahan Air y posteriormente bloqueó las operaciones de las
aerolíneas iraníes. Emiratos Árabes Unidos también adoptó medidas contra
operaciones bancarias relacionadas con Irán y suspendió vuelos de compañías
iraníes, mientras Turquía canceló vuelos de Mahan Air y revocó la licencia de
un importante banco iraní.
La ofensiva forma parte de una estrategia más amplia de
sanciones de la administración estadounidense. El Departamento del Tesoro ha
advertido que las entidades que faciliten operaciones financieras o actividades
de evasión de sanciones en favor de Irán podrían quedar excluidas del sistema financiero
de Estados Unidos.
