WASHINGTON.— El presidente del Congreso de Estados Unidos lanzó un duro mensaje contra el Partido Demócrata y llamó a sus seguidores a trabajar para impedir que la izquierda, a la que calificó de “comunista” y “extrema”, llegue al poder.
“Es nuestro deber: derrotar a los demócratas comunistas de
la extrema izquierda para que podamos defender la Constitución y preservar la
nación más grande en la historia del mundo”, afirmó.
La declaración refleja el elevado nivel de confrontación
política que prevalece en Estados Unidos, particularmente entre los sectores
conservadores y el Partido Demócrata.
El funcionario presentó la disputa electoral como una lucha
por la defensa de la Constitución y la preservación de los principios que,
desde su perspectiva, han sustentado a Estados Unidos.
La utilización del término “comunistas” para referirse a los
demócratas constituye una caracterización política que corresponde incluso, al
destape que realizaron un numeroso grupo de demócratas al conformarse como
izquierdistas estadounidenses.
El pronunciamiento se suma a una creciente retórica de
polarización en la política estadounidense, en la que ambos partidos han
endurecido sus discursos de cara a las próximas contiendas electorales.
