TAMPA, FLORIDA.— Un pastor y activista protagonizó una
intervención durante una reunión de la Junta Escolar del Condado de
Hillsborough, donde cuestionó la presencia de libros con contenido sexual en
bibliotecas escolares y leyó en voz alta algunos de los pasajes que considera
inapropiados para estudiantes.
John Amanchukwu, fundador de la organización I Know God,
utilizó su participación durante el periodo de comentarios públicos para citar
fragmentos de “Survivor”, una novela de Chuck Palahniuk que, según señaló, se
encuentra disponible en la biblioteca de Alonso High School.
Durante su intervención, Amanchukwu también cuestionó la
disponibilidad de otro libro en Sulphur Springs School, una institución que
atiende a estudiantes de K-8, y preguntó a los integrantes de la junta cuál era
el beneficio educativo de que alumnos jóvenes tuvieran acceso a material que
incluye referencias sexuales.
“¿Cuál es el beneficio educativo de esto?”, cuestionó el
pastor ante los miembros de la junta, de acuerdo con reportes sobre la reunión.
La intervención se produjo en medio de un debate que
continúa en el distrito de Hillsborough sobre los criterios utilizados para
determinar qué libros pueden permanecer disponibles para los estudiantes.
Otra participante, Julie Gebhards, defensora de los derechos
de los padres, también presentó objeciones a varios títulos, entre ellos
“Kingdom of the Feared”, “Kingdom of the Wicked” y “Kingdom of the Cursed”.
Asimismo, cuestionó el contenido de IQ 84, que, según afirmó ante la junta,
incluye una situación sexual entre un adulto y un menor.
El distrito escolar cuenta con un procedimiento formal para
revisar las objeciones de padres y miembros de la comunidad a los materiales de
las bibliotecas. Los libros cuestionados pueden ser examinados por comités del
distrito y, posteriormente, ser sometidos a procesos de apelación ante la junta
escolar.
Hasta el momento, el distrito no ha anunciado una nueva
decisión para retirar los títulos mencionados durante la reunión.
El episodio vuelve a colocar en el centro del debate en
Florida la cuestión de qué materiales son apropiados para las bibliotecas
escolares y qué criterios deben utilizar las autoridades educativas para
determinar su disponibilidad según la edad de los estudiantes.
