WASHINGTON.— El presidente Donald Trump aclaró que las nuevas directrices dirigidas a los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) no significan el fin de los arrestos de personas que se encuentran ilegalmente en Estados Unidos.
La precisión surgió después de que trascendiera una
instrucción para que los agentes concentraran sus esfuerzos en inmigrantes con
antecedentes criminales, lo que generó versiones sobre una posible reducción de
las detenciones de personas sin historial delictivo.
Trump sostuvo que toda persona que permanezca ilegalmente en
territorio estadounidense continúa expuesta a las acciones de ICE, incluido el
arresto y un eventual proceso de deportación.
Durante la noche del sábado, nuevas instrucciones fueron
enviadas a las oficinas de campo de ICE con el objetivo de aclarar el alcance
de la política y evitar interpretaciones de que los agentes debían dejar de
realizar determinadas detenciones.
De acuerdo con la información difundida por el periodista
Bill Melugin, los agentes continuarán realizando operativos contra inmigrantes
indocumentados, incluidos aquellos que no cuentan con antecedentes penales,
aunque las personas con historial criminal permanecen entre las principales
prioridades de las autoridades migratorias.
La administración Trump ha insistido en que las directrices
buscan establecer prioridades operativas, pero no eliminan la facultad de ICE
para hacer cumplir las leyes migratorias federales.
