TEXAS, EE. UU.— Cientos de soldados estadounidenses fueron desplegados en el Valle del Río Grande, en el sur de Texas, como parte de un refuerzo de las operaciones de seguridad fronteriza, días después de que personal de la Guardia Costera intercambiara disparos con personas ubicadas del lado mexicano del río.
La Guardia Costera confirmó que el incidente ocurrió el 26
de septiembre, cerca de Garceno, Texas, mientras sus elementos realizaban
operaciones conjuntas de interdicción con otras agencias federales. De acuerdo
con la institución, los primeros disparos provinieron del lado mexicano y sus
agentes respondieron al fuego. No se reportaron heridos ni daños a las
embarcaciones o equipo estadounidense.
El Comando Norte de Estados Unidos confirmó el despliegue de
cientos de efectivos en la región como parte de la Operación Ardent Vanguard,
con el objetivo de reforzar rápidamente a las fuerzas estadounidenses y a las
agencias federales que trabajan en la frontera.
Fuentes citadas por NewsNation sitúan el número de militares
desplegados en aproximadamente 500, algunos de los cuales fueron trasladados
mediante helicópteros Chinook hacia distintas islas del sector del Río Grande.
Esta cifra, sin embargo, no ha sido confirmada oficialmente por el Comando
Norte.
El episodio está siendo investigado por las autoridades
estadounidenses. Algunos reportes vinculan el ataque con organizaciones
dedicadas al tráfico de drogas, aunque la Guardia Costera no ha identificado
oficialmente a los responsables como integrantes de un cártel específico.
El despliegue se suma a otras operaciones militares y de
seguridad que ya se desarrollan en la zona. Las fuerzas estadounidenses también
han utilizado sistemas de vigilancia y tecnologías contra drones que, según
funcionarios, estarían vinculados con organizaciones criminales que operan en
la región.
La Guardia Costera señaló que continuará trabajando con la
Patrulla Fronteriza, el Departamento de Defensa y las autoridades militares de
Texas para reforzar la seguridad en el Río Grande y responder a las amenazas
contra su personal.
