Washington.— La administración de Donald Trump emprendió una amplia operación contra irregularidades en el sistema de seguros médicos conocido como Obamacare, con la cancelación de aproximadamente 315,000 inscripciones que cubrían a unos 760,000 beneficiarios.
De acuerdo con los Centros de Servicios de Medicare y
Medicaid (CMS), la medida permitirá recuperar alrededor de 2,200 millones de
dólares en subsidios financiados con recursos de los contribuyentes.
El vicepresidente JD Vance explicó que la investigación
detectó casos en los que personas habrían sido inscritas en los programas sin
cumplir los requisitos de elegibilidad. También aseguró que algunas
inscripciones correspondían a los llamados “beneficiarios fantasma”: registros
de personas que no existían o que nunca tuvieron conocimiento de que habían
sido inscritas.
Vance puso como ejemplo una investigación en la que un grupo
de agentes y corredores habría canalizado a decenas de miles de personas hacia
el programa mediante inscripciones irregulares. Según sus declaraciones, parte
de esos registros correspondían a personas reales que no reunían los
requisitos, mientras que otros serían registros de personas inexistentes.
El CMS informó además que alrededor de 419,000 inscripciones
adicionales serán sometidas a verificaciones para determinar si los
beneficiarios cumplen con los requisitos relacionados con residencia, ingresos
y demás condiciones para recibir los subsidios.
La administración también anunció medidas contra agentes y
corredores de seguros a los que responsabiliza de una parte importante de las
inscripciones irregulares, incluyendo restricciones para nuevos intermediarios.
El gobierno dijo que la operación busca evitar que recursos
públicos terminen financiando coberturas obtenidas mediante información falsa o
mediante prácticas fraudulentas.
