Ciudad de México.— El huracán Rachel mantiene bajo vigilancia su evolución en el océano Pacífico luego de que los pronósticos meteorológicos modificaran su trayectoria prevista para los próximos días.
Aunque el ciclón se ha desplazado hacia mar abierto y este
martes continuaba avanzando hacia el oeste, las proyecciones del Centro
Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos contemplan un cambio de rumbo
hacia el noreste al final de la semana. Este escenario podría reducir
nuevamente la distancia entre el sistema y la península de Baja California.
De acuerdo con la información más reciente de la NOAA,
Rachel se ubicaba este martes a unos 1,025 kilómetros al suroeste del extremo
sur de Baja California, con vientos máximos sostenidos de alrededor de 140 kilómetros
por hora. En ese momento no había avisos ni alertas costeras vigentes para
México.
El cambio previsto en la trayectoria no significa que exista
un impacto confirmado sobre territorio mexicano. Los modelos meteorológicos
mantienen un margen de incertidumbre considerable, particularmente conforme
aumenta el plazo del pronóstico.
Uno de los escenarios contempla que el sistema gire
gradualmente hacia el norte y posteriormente hacia el noreste, aproximándose a
la región de Baja California Sur. Sin embargo, la trayectoria puede modificarse
nuevamente conforme evolucionen las condiciones atmosféricas.
Mientras Rachel permanece sobre aguas del Pacífico, sus
efectos marítimos continúan siendo motivo de atención. El NHC advierte que el
oleaje generado por el ciclón puede afectar durante los próximos días las
costas de la península de Baja California y generar condiciones peligrosas para
la navegación y las actividades en el mar.
Las autoridades meteorológicas mantienen el seguimiento del
fenómeno y recomiendan consultar las actualizaciones oficiales antes de tomar
decisiones relacionadas con posibles afectaciones en las zonas costeras.
