Nueva York.— El estado de Nueva York declaró una emergencia por desastre debido al incremento de casos de sarampión, en una medida que busca acelerar la respuesta sanitaria y ampliar el acceso a pruebas y vacunación.
La gobernadora demócrata Kathy Hochul emitió la orden
ejecutiva el lunes 5 de octubre, convirtiendo a Nueva York en el primer estado
de Estados Unidos en adoptar una declaración de este tipo desde que comenzó el
actual repunte de sarampión en 2025. La medida permanecerá vigente hasta el 4
de noviembre.
Hasta el 3 de octubre, las autoridades neoyorquinas habían
contabilizado 108 casos de sarampión durante 2026. De ellos, 92 fueron
registrados desde el 15 de julio en comunidades rurales con bajos niveles de
inmunización, distribuidas en 18 condados. Siete casos corresponden a la ciudad
de Nueva York y los restantes se concentran en otras zonas del estado.
La emergencia permitirá ampliar el número de profesionales
autorizados para aplicar la vacuna triple viral contra sarampión, paperas y
rubéola (MMR). Paramédicos, personal avanzado de servicios médicos de
emergencia, farmacéuticos y parteras podrán participar en las campañas de
vacunación, mientras que las enfermeras registradas podrán solicitar pruebas
para personas con sospecha de sarampión.
La orden también establece que las aplicaciones de la vacuna
MMR deberán notificarse a los registros estatales o de la ciudad de Nueva York
en un plazo máximo de 72 horas. La vacunación, sin embargo, continúa
requiriendo el consentimiento del paciente o de su representante legal cuando
corresponda.
El escenario se complica por la situación en el vecino
estado de Pensilvania, donde el brote ha superado los 1,000 casos y ha
provocado cinco muertes, convirtiéndose en el mayor brote estatal de sarampión
registrado en Estados Unidos en más de tres décadas.
A nivel nacional, Estados Unidos se aproxima a los 3,900
casos de sarampión en 2026, lo que representa el peor registro anual desde
1991, de acuerdo con cifras citadas por autoridades sanitarias.
