París.— Un agente de la policía francesa quedó formalmente bajo investigación judicial después de que un estudiante de 14 años resultara gravemente herido en el rostro durante un enfrentamiento entre policías y alumnos en la localidad de Saint-Ouen-l’Aumône, al noroeste de París.
Los hechos ocurrieron el pasado 28 de septiembre, en el
contexto de las protestas estudiantiles que se han extendido por distintas ciudades
de Francia. De acuerdo con la Fiscalía de Pontoise, el agente es investigado
por violencia cometida por una persona depositaria de la autoridad pública, con
resultado de mutilación o incapacidad permanente.
El adolescente, identificado como Eden, recibió el impacto
de una granada de gas lacrimógeno disparada a corta distancia. Como
consecuencia, sufrió lesiones graves en la mandíbula y perdió varias piezas
dentales. Su familia ha señalado que ha tenido que someterse a intervenciones
médicas y que actualmente solo puede ingerir líquidos.
La actuación del agente también está siendo examinada por la
Inspección General de la Policía Nacional francesa (IGPN), organismo encargado
de investigar posibles irregularidades cometidas por integrantes de las fuerzas
de seguridad.
Como parte de las medidas judiciales, el policía quedó
sujeto a control judicial y se le prohibió desempeñar sus funciones mientras
avanza el procedimiento. La investigación deberá establecer las circunstancias
exactas del disparo y determinar si el uso de la fuerza estuvo justificado.
El caso ocurre en medio de una creciente tensión entre
estudiantes y fuerzas de seguridad. Las movilizaciones comenzaron por reclamos
relacionados con las condiciones de las escuelas, la falta de profesores y el
deterioro de instalaciones, pero en distintos puntos del país se han producido
enfrentamientos y episodios de violencia.
