Una nueva normativa federal en Estados Unidos establece que
las universidades deberán demostrar que sus programas académicos mejoran la
situación económica de sus graduados para mantener el acceso a la ayuda
financiera federal, de acuerdo con un reporte de NPR.
La medida busca fortalecer la rendición de cuentas de las
instituciones de educación superior, vinculando el financiamiento público con
los resultados económicos y laborales que obtienen los estudiantes tras
concluir sus estudios.
Las universidades que no cumplan con los criterios
establecidos podrían perder el acceso a los programas federales de apoyo
financiero destinados a sus alumnos.
