La administración del presidente Donald Trump, a través de
la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC, por sus siglas en inglés), prevé
implementar una prohibición a la importación de robots humanoides y cuadrúpedos
fabricados en China, así como de inversores de potencia conectados a redes de
comunicación.
De acuerdo con información difundida por ZeroHedge, la
medida formaría parte de una estrategia para reforzar la seguridad nacional y
reducir los riesgos asociados con el uso de tecnología desarrollada por
empresas chinas en infraestructura considerada crítica.
La restricción alcanzaría a los robots con capacidades
avanzadas de movilidad e interacción, además de los inversores de potencia
conectados, dispositivos utilizados para convertir corriente eléctrica y
ampliamente empleados en sistemas de energía solar, almacenamiento de baterías
y otras aplicaciones energéticas.
Hasta el momento, la Comisión Federal de Comunicaciones no
ha dado a conocer la fecha en que la medida entraría en vigor ni los detalles
sobre su alcance definitivo. Sin embargo, la iniciativa se suma a una serie de
acciones impulsadas por Washington para limitar la presencia de tecnología
china en sectores estratégicos de Estados Unidos.
Se espera que la propuesta genere reacciones tanto de
fabricantes tecnológicos como de la industria energética, debido al impacto que
podría tener en las cadenas de suministro y en el mercado de equipos de alta
tecnología.