El fabricante japonés Toyota prepara un importante ajuste en
su estrategia industrial en Norteamérica, con el traslado de la producción que
actualmente se realiza en México hacia una de sus plantas en Estados Unidos.
La compañía tiene previsto ampliar
su capacidad de fabricación en Texas, donde concentrará parte de la producción
de la camioneta Tacoma. El movimiento forma parte de una reorganización de sus
operaciones y contempla una inversión millonaria para aumentar la capacidad de
la planta estadounidense.
El cambio se desarrollará de manera gradual durante los
próximos años y supondrá también la creación de nuevos puestos de trabajo en
Estados Unidos.
Sin embargo, México no quedará momentáneamente, fuera de los
planes de Toyota. La empresa mantendrá operaciones productivas en el país y
continuará fabricando vehículos en sus instalaciones mexicanas, por un tiempo.
El ajuste iniciará principalmente en redistribuir determinadas líneas de
producción entre sus plantas de Norteamérica.
La decisión refleja la estrategia de Toyota para fortalecer
su producción dentro de Estados Unidos y reorganizar su cadena de manufactura
regional, en un contexto marcado por cambios en las políticas comerciales.
