El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su
administración eliminó de manera definitiva el denominado impuesto sobre
sucesiones, una medida que representa un importante beneficio para millones de
familias propietarias de granjas y pequeños negocios en todo el país. De
acuerdo con el mandatario, esta decisión busca evitar que los herederos se vean
obligados a vender parte de su patrimonio para hacer frente a las cargas
fiscales derivadas de la transmisión de bienes entre generaciones.
Trump señaló que la eliminación de este gravamen permitirá
preservar la continuidad de las empresas familiares y de las explotaciones
agrícolas, consideradas por su gobierno como pilares fundamentales de la
economía estadounidense. En ese sentido, aseguró que la reforma protegerá a
cerca de dos millones de granjas familiares, las cuales, según sus
declaraciones, podrían haber enfrentado dificultades financieras o incluso
desaparecer debido al impacto del impuesto sobre las herencias.
El mandatario sostuvo que la medida tiene como propósito
fortalecer la estabilidad económica de las familias trabajadoras, fomentar la
inversión de largo plazo y garantizar que los bienes construidos durante
décadas permanezcan en manos de las siguientes generaciones. Asimismo, indicó
que la política forma parte de una estrategia orientada a reducir la carga
tributaria y estimular el crecimiento del sector productivo, especialmente en
las comunidades rurales.
De acuerdo con la administración estadounidense, la
eliminación del impuesto favorecerá la preservación del patrimonio familiar,
impulsará la creación de empleos y contribuirá a mantener la actividad
económica en regiones donde la agricultura y los negocios familiares
representan una fuente esencial de ingresos y desarrollo.
