WASHINGTON.— El gobierno de Estados Unidos endurece su
política migratoria y de control de visas. El secretario de Estado, Marco
Rubio, advirtió que los extranjeros que ingresen al país como visitantes y
posteriormente realicen actividades que, a juicio de las autoridades, atenten
contra los intereses nacionales o la seguridad de Estados Unidos pueden perder
su visa.
“Si entras a nuestro país como visitante y realizas
actividades contra los intereses nacionales, contra la seguridad nacional de
Estados Unidos, te quitaremos la visa”, sostuvo Rubio.
La advertencia ocurre mientras el Departamento de Estado
confirmó que la administración de Donald Trump ha revocado más de 175 mil visas
desde el inicio de su segundo mandato.
De acuerdo con las autoridades estadounidenses, las
cancelaciones han afectado principalmente a extranjeros involucrados en
delitos, violaciones a las condiciones de sus visas, fraude migratorio o
situaciones consideradas amenazas para la seguridad nacional.
Entre los casos señalados por el gobierno aparecen personas
vinculadas con delitos como agresiones, robos, posesión de drogas, conducción
bajo los efectos del alcohol, fraude y delitos sexuales. También se han
producido revocaciones relacionadas con determinadas actividades o expresiones
consideradas contrarias a los intereses estadounidenses.
La cifra representa un fuerte incremento en el uso de la
revocación de visas como herramienta de la política migratoria estadounidense.
Según datos citados por medios estadounidenses, el ritmo de cancelaciones
supera ampliamente el registrado durante el último año de la administración de
Joe Biden.
“Una visa no es un derecho”
La administración Trump sostiene que una visa es un permiso
condicionado y que el gobierno estadounidense conserva la facultad de revocarlo
cuando considera que el extranjero ha incumplido las condiciones de ingreso o
representa un riesgo.
