IRÁN.— Marzieh Nayeri tenía 24 años cuando fue ejecutada en
la prisión de Choobindar, en Qazvin, Irán. Había sido condenada a muerte por el
asesinato de su esposo, después de que, según organizaciones de derechos
humanos, sostuviera que actuó en defensa propia durante un episodio de
violencia y un intento de agresión sexual.
Nayeri fue ejecutada al amanecer del sábado 8 de agosto de
2026, de acuerdo con reportes de la organización Hengaw y de Iran Human Rights,
citados posteriormente por la Human Rights Activists News Agency (HRANA). Al
momento de las primeras denuncias, las autoridades judiciales iraníes y los
medios estatales no habían anunciado públicamente la ejecución.
La historia de Nayeri comenzó años antes. Según los
reportes, cuando tenía 17 años fue obligada por su familia a casarse con un
hombre identificado como Davoud, en un matrimonio que ella no habría elegido.
El episodio que terminó llevándola al corredor de la muerte
ocurrió en 2021, cuando tenía 18 años. De acuerdo con la versión recogida por
las organizaciones de derechos humanos, su esposo se encontraba en la vivienda
junto con un socio identificado como Alireza. Este último habría intentado
agredirla sexualmente.
Nayeri sostuvo que tomó un cuchillo de cocina para
defenderse. Durante el enfrentamiento hirió al hombre y posteriormente su
esposo murió por heridas provocadas con la misma arma.
Tras los hechos, huyó y buscó refugio con su hermano. Cuatro
días después fue entregada a la policía.
