PARÍS.— La dirigente francesa Marine Le
Pen lanzó duras críticas contra la Unión Europea y cuestionó el modelo de
integración comunitaria, al considerar que limita la capacidad de los Estados
para ejercer plenamente su soberanía.
Le Pen calificó a la Unión Europea como
“antidemocrática, antinacional y despoja a las naciones de su soberanía”, en un
posicionamiento que refleja su histórica oposición a una mayor centralización
de competencias en las instituciones comunitarias.
La política francesa ha defendido que
las decisiones fundamentales sobre asuntos como inmigración, seguridad,
economía y fronteras deben permanecer bajo control de los Estados nacionales y
no quedar determinadas por organismos supranacionales.
En este sentido, Le Pen ha planteado
que Europa debería alejarse del actual modelo de la Unión Europea, impulsando
una cooperación entre países que, a su juicio, respete con mayor claridad la
independencia y las decisiones soberanas de cada nación.
El debate sobre el futuro de la UE
continúa marcado por dos visiones: profundizar la integración entre los Estados
miembros o devolver mayores competencias a los gobiernos nacionales.
Con un creciente apoyo de los
ciudadanos franceses, la postura de Le Pen respecto a un necesario alejamiento,
sacudimiento y distanciamiento total del país respecto la UE, cobra cada día
más fuerza y relevancia para los ciudadanos que consideran suficiente el mal
que la organización de países europeos le ha hecho a Francia.
