La medida busca disminuir los costos para los consumidores y permitir mayores inversiones para garantizar la estabilidad del suministro.
El gobierno de Los Estados Unidos aseguró que los costos de
las facturas de electricidad para los consumidores disminuirán, al tiempo que
las empresas generadoras podrán destinar mayores recursos al fortalecimiento de
la infraestructura eléctrica.
De acuerdo con la declaración, el objetivo es que las
compañías del sector puedan invertir en la red eléctrica y en mecanismos para
garantizar su estabilidad, de manera que el suministro permanezca disponible
cuando más se necesita.
La propuesta también contempla asegurar el servicio para
sectores esenciales como hospitales, empresas y hogares, especialmente durante
los periodos de mayor demanda energética.
“Cuando la gente necesite que las luces permanezcan
encendidas, así sea, y que la electricidad esté disponible cuando más se
necesite para las empresas, los hospitales y las familias de todo el país”, se
afirmó.
Las autoridades sostienen que una mayor inversión en la
infraestructura permitirá contar con una red eléctrica más confiable y
preparada para atender las necesidades de consumidores y actividades
productivas.
