ARIZONA, EU.— Una violenta inundación repentina golpeó durante
el fin de semana el área de Bright Angel Canyon y Phantom Ranch, dentro del
Parque Nacional del Gran Cañón, dejando al menos dos personas muertas y
alrededor de 15 desaparecidas, de acuerdo con el Servicio de Parques Nacionales
de Estados Unidos (NPS).
La emergencia ocurrió el sábado 29 de agosto, cuando
intensas lluvias provocaron una crecida súbita de Bright Angel Creek. La fuerza
del agua arrastró grandes rocas, lodo y otros materiales, destruyó pasarelas y
provocó importantes daños en senderos e infraestructura del parque.
Los equipos de emergencia realizaron evacuaciones aéreas y
lograron poner a salvo a decenas de visitantes que se encontraban en las zonas
afectadas. El NPS mantiene una operación de búsqueda y recuperación para
localizar a las personas que permanecen desaparecidas o cuyo paradero no ha
podido ser confirmado.
Uno de los cuerpos recuperados corresponde a un hombre de 46
años, localizado cerca de Crystal Rapids, en el río Colorado. Las autoridades
continuaban trabajando para identificar plenamente a las víctimas y establecer
las circunstancias de cada fallecimiento.
