PARÍS.— Ante el fuerte incremento de los precios de los combustibles, el gobierno de Francia anunció la liberación de 10 millones de barriles de diésel de sus reservas estratégicas, con el objetivo de reducir la presión sobre los consumidores.
El primer ministro Sébastien Lecornu informó este miércoles
que el combustible será puesto a disposición de los distribuidores franceses a
un precio basado en el costo al que fueron adquiridas las reservas antes del
reciente repunte de los mercados.
Según las estimaciones del gobierno, la medida podría
traducirse en una reducción de entre 12 y 18 céntimos de euro por litro en el
precio del diésel en las estaciones de servicio. El dispositivo tendrá una
duración prevista de tres meses.
La decisión forma parte de una acción coordinada entre las
principales economías del G7, que acordaron movilizar reservas estratégicas de
petróleo para hacer frente al impacto de la actual crisis energética. Francia
aportará 10 millones de los 100 millones de barriles contemplados en el
acuerdo.
El gobierno francés señaló que los volúmenes liberados serán
distribuidos entre los operadores del mercado y estarán sujetos a controles
para garantizar que la reducción de los costos de suministro llegue
efectivamente a los consumidores.
Con la medida, las autoridades buscan aliviar el impacto que
los elevados precios del combustible están teniendo sobre los hogares y
sectores que dependen intensivamente del diésel, mientras persisten las
tensiones en los mercados internacionales de energía.
La liberación de reservas constituye una medida temporal:
una vez superada la crisis, las reservas estratégicas deberán ser
reconstituidas progresivamente.
