El presidente Donald Trump ha puesto en duda los resultados de las recientes elecciones de medio término en Estados Unidos, al señalar anomalías estadísticas en Texas y otros puntos del país. Según las declaraciones que se le atribuyen, los resultados mostrarían movimientos electorales que considera difíciles de explicar mediante los patrones habituales de comportamiento de los votantes.
Trump sostiene que el cambio no se habría producido
simplemente porque algunos ciudadanos republicanos cambiaran su voto por los
demócratas o decidieran abstenerse. Su cuestionamiento se centra en la
aparición de grandes cantidades de nuevos votos demócratas, un fenómeno que merece
una revisión exhaustiva.
Entre las cifras que circulan se encuentra un análisis que
afirma que más de 2,100 condados se inclinaron hacia los demócratas. También se
plantea que los totales de votos republicanos habrían aumentado, mientras que
los demócratas habrían registrado un crecimiento considerable de nuevos
votantes y sufragios.
Otra de las afirmaciones atribuidas a Trump menciona una
probabilidad de aproximadamente una entre un billón de que estos movimientos se
produzcan de manera natural.
¿Qué muestran los
datos disponibles?
En Texas, los resultados preliminares registraron cerca de
9.9 millones de boletas, una participación extraordinariamente alta para una
elección intermedia. Los análisis publicados por The Texas Tribune señalan que
el crecimiento de la participación fue especialmente notable en los condados
fronterizos y las grandes zonas urbanas, donde los candidatos demócratas
obtuvieron avances importantes.
Por su parte, un análisis de Reuters encontró que la
proporción de votos republicanos disminuyó en el 99% de los condados analizados
en comparación con el desempeño de Trump en 2024.
