SAN FRANCISCO.— La Facultad de Medicina de la Universidad de California en San Francisco (UCSF) quedó en el centro de una disputa con el gobierno federal luego de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos concluyera que la institución utilizó criterios raciales en su proceso de admisión para las generaciones de 2023, 2024 y 2025.
Según
el Departamento de Justicia, la escuela habría favorecido a determinados
candidatos negros y latinos frente a aspirantes blancos y asiáticos, incluso
cuando estos últimos presentaban mejores resultados académicos en indicadores
como el examen de admisión a las facultades de medicina (MCAT) y el promedio
universitario. La dependencia sostuvo que la raza influyó en distintas etapas
del proceso, desde la solicitud inicial hasta las entrevistas y la admisión.
El
análisis federal señala que, en determinados grupos de comparación, los
aspirantes negros tenían una probabilidad de admisión 12.6 veces mayor que
candidatos blancos con características académicas y socioeconómicas similares,
mientras que para los aspirantes hispanos la probabilidad era 4.6 veces mayor
que para los blancos comparables.
La
investigación se apoya en el fallo de la Suprema Corte de Estados Unidos de
2023 que prohibió utilizar la raza como factor para otorgar ventajas o
desventajas en las admisiones universitarias. El Departamento de Justicia
considera que las prácticas señaladas en UCSF podrían violar el Título VI de la
Ley de Derechos Civiles de 1964.
UCSF,
sin embargo, cuestiona las conclusiones del gobierno. La universidad afirma que
el desempeño académico continúa siendo un elemento fundamental de sus
decisiones y que también toma en cuenta experiencias clínicas, investigación,
servicio comunitario, liderazgo y otros factores individuales.
El
Departamento de Justicia solicitó a UCSF responder antes del 2 de octubre sobre
la posibilidad de alcanzar un acuerdo voluntario para modificar sus prácticas.
Si las negociaciones fracasan, la dependencia ha advertido que podría presentar
una demanda judicial.
El
caso forma parte de una investigación más amplia del gobierno federal sobre el
uso de criterios raciales en las admisiones de facultades de medicina. Otras
instituciones de California, entre ellas UCLA, UC Davis y UC San Diego, también
han sido objeto de investigaciones o señalamientos similares durante 2026.
