NUEVA YORK.— El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, y el ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, se reunieron este miércoles en Nueva York, al margen de la Asamblea General de las Naciones Unidas, en un nuevo contacto diplomático entre Washington y Moscú.
El
encuentro se desarrolló a puerta cerrada y tuvo lugar mientras continúan los
esfuerzos internacionales para encontrar una salida negociada a la guerra entre
Rusia y Ucrania. Previamente, el Kremlin había señalado que, por ahora, no
existen las condiciones necesarias para avanzar hacia una negociación de paz,
aunque afirmó que Moscú mantiene abierta la posibilidad de dialogar.
Tras
la reunión, Rubio declaró que Estados Unidos intentará impulsar una tregua
limitada relacionada con los ataques contra infraestructura energética y los
envíos de granos. El secretario de Estado reconoció que alcanzar un acuerdo
será complicado, debido a que ambos gobiernos consideran estratégicos distintos
objetivos vinculados con la energía.
Rubio
también confirmó que el presidente Donald Trump invitó a Vladímir Putin a
participar en la próxima cumbre del G20, prevista para diciembre en Miami.
Según el secretario de Estado, ese encuentro podría ofrecer otra oportunidad
para que los mandatarios estadounidense y ruso mantengan conversaciones. El
Kremlin indicó que analizará la invitación por los canales diplomáticos
correspondientes.
La
reunión entre Rubio y Lavrov se produce en un momento en que Washington busca
mantener abiertos los canales de comunicación con Moscú, mientras Ucrania y sus
aliados presionan por medidas que reduzcan los ataques contra infraestructura
energética y garanticen la seguridad de las rutas marítimas del mar Negro.
Hasta
el momento, no se ha anunciado un acuerdo concreto derivado de la reunión entre
los dos funcionarios.
