La líder de Agrupación Nacional, Marine Le Pen, afirmó que las protestas de inmigrantes han derivado en disturbios organizados y responsabilizó políticamente a La Francia Insumisa de alimentar la movilización.
La creciente ola de protestas estudiantiles y de migrantes, que
se extiende por Francia elevó este jueves la tensión política, luego de que
Marine Le Pen exigiera la aprobación de una nueva legislación contra los
disturbios y acusara a sectores de La Francia Insumisa (LFI) de participar en
la escalada de violencia.
“Ya no se trata de protestas estudiantiles”, sostuvo Le Pen,
quien afirmó que se trata de “disturbios organizados por profesionales” y
señaló la presunta participación de diputados de LFI en los bloqueos y
movilizaciones.
La dirigente de Agrupación Nacional pidió que la
participación en un disturbio sea tipificada de manera específica como delito
mediante una nueva denominada “ley anticasseurs”, con el argumento de que las
actuales disposiciones dejan zonas grises que dificultan sancionar a quienes
participan en actos violentos.
Sus declaraciones se producen mientras las movilizaciones,
que comenzaron con reclamos relacionados con las condiciones de la educación
pública, han derivado en enfrentamientos, incendios, daños a instalaciones y
agresiones en distintos puntos del país.
De acuerdo con cifras difundidas este jueves por autoridades
francesas, 65 trabajadores de la educación y 170 estudiantes habían resultado
heridos, mientras que las fuerzas de seguridad también reportaban cientos de
agentes lesionados. Además, el Ministerio del Interior informó de 1,949
detenciones relacionadas con las protestas.
