La médico iraní Sheila Nazarian advirtió sobre los riesgos de las alianzas políticas entre movimientos de izquierda y grupos islamistas, al recordar los acontecimientos que marcaron la Revolución iraní de 1979 y las consecuencias que enfrentaron algunos de sus antiguos aliados.
Nazarian señaló que, durante el proceso revolucionario que
derrocó al sah Mohammad Reza Pahlavi, sectores marxistas, socialistas e
islamistas coincidieron en su oposición a la monarquía, aunque sus objetivos
políticos eran diferentes.
Según explicó, algunos grupos de izquierda creyeron que
podían aprovechar la alianza para impulsar sus propios ideales, pero el
desenlace fue distinto: tras la consolidación del nuevo régimen encabezado por
Ruhollah Jomeini, numerosos opositores políticos fueron perseguidos.
La médico recordó que estudiantes, profesores, intelectuales
y militantes de izquierda sufrieron purgas, encarcelamientos, torturas y
ejecuciones durante la consolidación de la República Islámica.
El episodio histórico, sostuvo Nazarian, constituye una
advertencia sobre las consecuencias de establecer alianzas entre movimientos
que comparten adversarios, pero mantienen profundas diferencias ideológicas y
políticas.
La experiencia iraní de 1979 sigue siendo objeto de análisis
histórico por la manera en que la coalición opositora al sah se fragmentó
después de la revolución y cómo el nuevo poder islamista reprimió a diversos
sectores que habían participado en la lucha contra la monarquía.
