Washington, D.C. El magistrado Samuel Alito expresó su
desacuerdo con la reciente decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos en
materia de ciudadanía por nacimiento, al considerar que el criterio adoptado
por la mayoría podría tener consecuencias de largo alcance para la seguridad
nacional y la política migratoria del país.
En su opinión, Alito sostuvo que la interpretación
respaldada por el tribunal podría permitir que personas con vínculos mínimos
con Estados Unidos conserven la ciudadanía estadounidense únicamente por haber
nacido en territorio nacional, aun cuando toda su vida se haya desarrollado en
el extranjero.
Para ilustrar su postura, el juez planteó un escenario
hipotético en el que una mujer extranjera ingresa temporalmente a Estados
Unidos únicamente para dar a luz y regresa poco después a su país de origen.
Según expuso, si el hijo crece fuera del territorio estadounidense, sin
mantener contacto con el país e incluso en una nación considerada adversaria
estratégica de Estados Unidos, seguiría siendo ciudadano estadounidense
conforme a la interpretación vigente de la Decimocuarta Enmienda.
Alito argumentó que, bajo ese criterio, esa persona tendría
derecho a ingresar y salir libremente de Estados Unidos, obtener un pasaporte
estadounidense y conservar su ciudadanía incluso si, en un caso extremo,
desarrollara intenciones hostiles hacia el país. A su juicio, la legislación y
la jurisprudencia actuales limitan considerablemente la posibilidad de retirar
la ciudadanía en este tipo de circunstancias.
El magistrado concluyó que la decisión adoptada por la
mayoría del tribunal constituye un error de interpretación constitucional que,
en su opinión, podría influir de manera significativa en el futuro del país.
Sus argumentos forman parte del voto disidente emitido frente a la resolución
de la Corte, la cual mantiene vigente el principio de ciudadanía por nacimiento
reconocido por la interpretación tradicional de la Decimocuarta Enmienda de la
Constitución estadounidense.
