Washington, D.C. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hizo un llamado para que el precio de la gasolina disminuya hasta alcanzar los 2.50 dólares por galón, al considerar que un menor costo de los combustibles contribuiría a aliviar la presión económica sobre las familias y las empresas del país.
En el marco de ese pronunciamiento, el secretario del
Tesoro, Scott Bessent, aseguró durante una entrevista televisiva que el
gobierno federal mantiene vigilancia sobre el comportamiento de los mercados
energéticos y advirtió que las autoridades estarán atentas ante cualquier
práctica que pudiera derivar en incrementos injustificados de los precios.
El funcionario señaló que la administración continuará
monitoreando la evolución de los costos de los combustibles y reiteró que, de
detectarse conductas contrarias a la competencia o posibles prácticas
anticompetitivas, las instancias correspondientes actuarán conforme a las
facultades que les otorga la legislación estadounidense.
Las declaraciones se producen en un contexto en el que el
precio de la gasolina continúa siendo uno de los principales temas de
preocupación para millones de consumidores, debido a su impacto en el costo del
transporte, los alimentos y otros bienes y servicios.
