Los abogados de Andrew y Tristan Tate cuestionaron el
proceso judicial que enfrentan sus clientes y aseguraron que sus adversarios
estarían utilizando los procedimientos legales para ejercer presión sobre
ellos.
Tras una audiencia relacionada con su posible extradición,
la defensa sostuvo que el proceso estaría siendo utilizado con el objetivo de
llevar a los hermanos Tate al límite y provocar su desgaste personal y
financiero.
Los abogados describieron la situación con la expresión “el
proceso es el castigo”, al considerar que la duración y las condiciones de los
procedimientos judiciales pueden representar una carga significativa incluso
antes de que exista una resolución definitiva.
La defensa también afirmó que sus clientes estarían siendo
objeto de una estrategia destinada a debilitarlos mediante procedimientos
legales sucesivos, una acusación que corresponde a la postura de sus abogados.
El caso de Andrew y Tristan Tate continúa generando atención
internacional debido a las investigaciones y procedimientos judiciales que
ambos enfrentan en distintos países.
Las declaraciones de los abogados representan la posición de
la defensa y no constituyen por sí mismas una determinación judicial sobre la
legalidad o legitimidad de los procedimientos.
