El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, planteó públicamente un cuestionamiento sobre la influencia que, a su juicio, ejercen organizaciones vinculadas con la familia Soros en distintos países. A través de un mensaje, expresó su preocupación por el papel que desempeñan diversas organizaciones no gubernamentales (ONG) financiadas por fundaciones asociadas con dicha familia, al considerar que estas podrían tener incidencia en instituciones públicas y procesos políticos de naciones soberanas.
En su declaración, Bukele formuló la interrogante de cómo
una familia que no ha sido elegida mediante procesos democráticos podría llegar
a influir en organismos como las fiscalías o incluso en procesos electorales de
distintos países por medio de organizaciones que se presentan como entidades
dedicadas a actividades filantrópicas y de promoción de derechos civiles.
El mandatario sostuvo que esta situación abre un debate
sobre los límites de la participación de fundaciones privadas y organizaciones
internacionales en asuntos que corresponden exclusivamente a las instituciones
de cada Estado. Desde su perspectiva, la intervención de actores privados con
capacidad financiera en temas políticos o judiciales plantea interrogantes
sobre la soberanía nacional, la independencia de los órganos de justicia y la
transparencia en el financiamiento de organizaciones civiles.
