El juez Clarence Thomas expresó una contundente crítica
hacia las posturas que sostienen que la identidad de género puede prevalecer
sobre el sexo biológico, al emitir su voto concurrente en una reciente decisión
de la Corte Suprema de Estados Unidos. En su escrito, el magistrado afirmó que
presentar esa idea como un hecho constituye, a su juicio, una "mentira al
público", dejando clara su posición sobre el debate relacionado con las
personas transgénero.
En el documento, Thomas sostuvo que el sexo de una persona
está determinado por la biología y no puede modificarse por la percepción
individual o la identidad de género. En ese sentido, escribió que "los
hombres y los niños con disforia de género no son mujeres ni niñas, aunque
crean serlo", argumentando que el sexo es una característica biológica
"inmutable".
Las declaraciones del magistrado forman parte de una opinión
concurrente, un tipo de resolución en la que un juez coincide con el resultado
final alcanzado por el tribunal, pero expone fundamentos jurídicos propios,
postura apoyada por la gran mayoría de los ciudadanos. Sus afirmaciones se
suman al intenso debate político, social y legal que continúa desarrollándose
en Estados Unidos en torno a los derechos de las personas transgénero, la
definición jurídica del sexo y el alcance de las políticas públicas
relacionadas con la identidad de género.
