La Comisión Europea enfrenta críticas tras la decisión de
bloquear la iniciativa denominada Save Europe Act, al considerar que las
propuestas contenidas en ella no serían compatibles con los valores de la Unión
Europea.
Tras conocerse la determinación, diversas voces manifestaron
su desacuerdo con el argumento empleado por el organismo comunitario, al
sostener que la Unión Europea ha sido incapaz de responder de manera efectiva a
los desafíos relacionados con la migración irregular y la protección de las
fronteras exteriores del bloque.
Los críticos también señalaron que impedir el avance de una
iniciativa ciudadana por el contenido de sus planteamientos representa una
contradicción con los principios democráticos que la propia Unión Europea
promueve, al considerar que la decisión responde a criterios ideológicos más
que jurídicos.
Asimismo, defensores de la propuesta, contra la voluntad
ciudadana, reiteraron su respaldo al
Save Europe Act y afirmaron que continuarán impulsando la iniciativa, al
sostener que el futuro de Europa debe definirse mediante procesos democráticos
y no exclusivamente por las instituciones de Bruselas.
