Edward Snowden lanza advertencia sobre la vigilancia masiva: “Lo que están vendiendo somos nosotros”

El ex analista de la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos (NSA), Edward Snowden, advirtió sobre los riesgos de la vigilancia masiva y el uso indiscriminado de los datos personales, al señalar que estas tecnologías no sólo están relacionadas con la seguridad pública o la lucha contra el terrorismo, sino también con el poder, el espionaje económico, la manipulación diplomática y la influencia social.

Snowden sostuvo que la vigilancia digital permite a gobiernos y grandes empresas conocer con un nivel de detalle cada vez mayor las actividades de las personas, sin importar quiénes sean o qué tan ordinaria parezca su vida cotidiana.

 

“No se trata de seguridad pública. No se trata de terrorismo. Se trata de poder.”

De acuerdo con el ex analista, el desarrollo de sistemas de vigilancia y procesamiento masivo de información abre la puerta a mecanismos capaces de clasificar y condicionar a los ciudadanos a partir de sus actividades digitales, sus relaciones personales, sus compras y sus asociaciones.

Snowden alertó particularmente sobre la posibilidad de que estas tecnologías sean utilizadas para construir sistemas de “crédito social”, mediante los cuales algoritmos determinen qué oportunidades puede tener una persona dependiendo de la información recopilada sobre ella.

En ese escenario, explicó, fotografías familiares, actividades en internet, compras, amistades o asociaciones podrían convertirse en elementos utilizados para determinar si una persona puede comprar un boleto de tren, abordar un avión, obtener un pasaporte, acceder a un empleo o incluso trabajar para el gobierno.

 

Los datos cotidianos pueden revelar una vida entera

Uno de los principales riesgos, según Snowden, está en que la mayoría de las personas desconoce la enorme cantidad de información que generan diariamente sus dispositivos electrónicos.

Una visita a una cafetería, una estancia prolongada en un hospital, una llamada telefónica o una conversación con un familiar pueden parecer hechos aislados e irrelevantes. Sin embargo, cuando esos datos se relacionan entre sí, pueden revelar información altamente sensible.

Por ejemplo, explicó Snowden, los registros podrían mostrar que una persona estuvo en una cafetería, posteriormente acudió a un hospital, permaneció allí durante varias horas y después llamó a su madre hasta la medianoche. Si el hospital corresponde a una clínica especializada en oncología, la combinación de esos datos podría revelar información sobre la salud de esa persona, incluso sin acceder al contenido de sus llamadas.

A esta información se le conoce como metadatos: registros que permiten conocer aspectos como horarios, ubicaciones, contactos y patrones de actividad, aunque no necesariamente revelen directamente el contenido de las comunicaciones.

El problema, advirtió Snowden, es que esos registros se generan constantemente, muchas veces sin que los usuarios sean conscientes de ello, y pueden ser recopilados, compartidos, analizados o interceptados por empresas y gobiernos.

“Lo que están vendiendo somos nosotros”

Para Snowden, el debate no se limita al valor económico de los datos. El verdadero riesgo está en que la información personal puede convertirse en una herramienta para ejercer poder sobre las personas.

Mientras empresas construyen modelos de negocio a partir de estos registros y gobiernos desarrollan sistemas de vigilancia y análisis, sostuvo, el producto final no es únicamente información.

 

“Lo que están vendiendo somos nosotros.”

El ex analista afirmó que los datos permiten convertir la vida de las personas en un activo que puede ser utilizado para influir sobre su presente y su futuro.

“Están vendiendo nuestro futuro. Están vendiendo nuestro pasado. Están vendiendo nuestra historia, nuestra identidad”, señaló.

En su advertencia, Snowden sostuvo que el problema fundamental consiste en que los ciudadanos pueden perder progresivamente el control sobre sus propias historias y sobre la información que define su identidad.

 

Una advertencia sobre el poder de los datos

El mensaje de Snowden plantea una discusión cada vez más relevante en la era digital: ¿quién controla los datos personales y qué puede hacer con ellos?

La expansión de la inteligencia artificial, los sistemas automatizados de decisión y la recopilación masiva de información han incrementado la capacidad de gobiernos y empresas para identificar patrones de comportamiento y tomar decisiones basadas en ellos.

Para Snowden, el riesgo aparece cuando esa capacidad deja de utilizarse únicamente para prevenir delitos y comienza a determinar qué puede o no puede hacer una persona.

Su advertencia resume el dilema en una frase contundente:

“Cuando exponer un crimen se trata como cometer un crimen, estás siendo gobernado por criminales.”

—Edward Snowden

Previous Post Next Post