El gobierno de Irán acusó a Estados Unidos de haber llevado
a cabo un ataque contra la central nuclear de Darkhovin, un complejo energético
que se encuentra en fase de construcción en la provincia de Juzestán, ubicada
en el suroeste del país.
La Organización de Energía Atómica de Irán informó que la
instalación fue alcanzada por proyectiles que, según su versión, fueron
lanzados por fuerzas estadounidenses. Las autoridades iraníes condenaron el
incidente y señalaron que los daños ocasionados serán evaluados por
especialistas, mientras continúan las investigaciones para determinar el
alcance de las afectaciones.
El presunto ataque ocurre en un contexto de alta tensión
entre Teherán y Washington, en medio de diferencias relacionadas con el
programa nuclear iraní y la seguridad en la región de Oriente Medio, factores
que han incrementado la preocupación de la comunidad internacional por un
posible agravamiento del conflicto.
Por su parte, el Organismo Internacional de Energía Atómica
(OIEA) informó que, de acuerdo con la información disponible, la instalación de
Darkhovin no albergaba material nuclear al momento del incidente, debido a que
el proyecto aún no había entrado en operaciones. En consecuencia, el organismo
indicó que no existía riesgo inmediato de liberación de radiación derivado del
ataque denunciado por Irán.
La central de Darkhovin forma parte de los proyectos con los
que Irán busca ampliar su capacidad para la generación de energía nuclear con
fines civiles. Al encontrarse todavía en etapa de construcción, las labores se
concentraban en el desarrollo de infraestructura y preparación de las futuras
instalaciones.
