El senador estadounidense Rick Scott informó, mediante un
comunicado oficial, que recibió un informe del Comando Sur de los Estados
Unidos relacionado con las operaciones y la situación actual en Venezuela. A
partir de esa evaluación, el legislador reiteró su postura de que toda la
asistencia humanitaria destinada al pueblo venezolano debe permanecer bajo
estricta supervisión del gobierno de Estados Unidos y de los organismos
encargados de garantizar su correcta distribución.
En su pronunciamiento, Scott sostuvo que los recursos
destinados a aliviar la crisis humanitaria no deben quedar bajo el control de
funcionarios del gobierno venezolano. En ese sentido, mencionó de manera
explícita a Delcy Rodríguez y a Diosdado Cabello, al afirmar que "ni un
centavo" de la ayuda internacional debe llegar a ellos ni, en general, a
ninguna instancia del régimen.
El senador argumentó que los fondos dirigidos a atender las
necesidades de la población venezolana deben administrarse con mecanismos de
transparencia y rendición de cuentas, con el propósito de evitar que sean
utilizados con fines distintos a los humanitarios. Según expresó, la prioridad
debe ser que la asistencia beneficie directamente a los ciudadanos que
enfrentan dificultades económicas, sanitarias y sociales.
Scott también manifestó que, a su juicio, el gobierno
encabezado por Nicolás Maduro —al que en su declaración describió como
actualmente conducido por Delcy Rodríguez— no ofrece las garantías necesarias
para administrar recursos destinados a la población. Por ello, aseguró que ese
gobierno "no merece la confianza de un solo dólar destinado al pueblo
venezolano", insistiendo en que cualquier programa de ayuda debe
mantenerse fuera del control de las autoridades venezolanas.
