Un tribunal de apelaciones confirmó por decisión unánime el
sobreseimiento de la demanda civil presentada en contra del agente Ryan
Londregan, al considerar que la resolución emitida previamente debía mantenerse
sin modificaciones. Con este fallo, el policía obtiene una nueva victoria
jurídica en un caso que ha generado amplio interés y debate en torno a la
actuación de las autoridades y la protección legal de los agentes del orden.
Tras conocerse la resolución, el abogado defensor, Chris
Madel, anunció que emprenderá nuevas acciones para recuperar los gastos
derivados de la defensa legal de su cliente. De acuerdo con el litigante,
buscará que dichos costos sean cubiertos por la oficina del fiscal general de
Minnesota, Keith Ellison, al sostener que esa dependencia incumplió con la
obligación legal de representar al oficial de manera plena e incondicional
durante el proceso.
Madel argumentó que la legislación estatal establece que la
oficina del fiscal general debe brindar representación legal a los agentes
cuando enfrentan procedimientos relacionados con el ejercicio de sus funciones,
por lo que considera que la negativa o las condiciones impuestas constituyeron
una actuación contraria a derecho.
El abogado fue especialmente crítico con la actuación del
fiscal general y aseguró que insistirá en exigir responsabilidades por las
decisiones tomadas durante el caso. "Keith Ellison tendrá que responder
por lo que consideramos un grave agravio contra un miembro de las fuerzas del
orden. Este asunto está lejos de concluir", expresó tras conocerse el
fallo del tribunal.
La resolución del tribunal de apelaciones no sólo reafirma
el cierre de la demanda civil, sino que también abre la puerta a una nueva disputa
legal centrada en los costos de la representación jurídica y en el alcance de
las obligaciones que tiene el Estado para defender a los agentes de policía
cuando son demandados por hechos relacionados con el desempeño de sus
funciones.
