El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el fortalecimiento de las medidas de presión económica contra Irán mediante una nueva ofensiva destinada a limitar sus exportaciones de petróleo, una de las principales fuentes de ingresos del gobierno iraní.
De acuerdo con el anuncio, la estrategia será ejecutada con
el respaldo del Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) y contempla un
reforzamiento de las acciones dirigidas a impedir que Teherán comercialice
petróleo en los mercados internacionales. La medida forma parte de la política
de máxima presión impulsada por la administración estadounidense para reducir
la capacidad financiera del régimen iraní.
Durante el anuncio, Trump aseguró que la aplicación plena de
estas restricciones tendría un impacto económico significativo sobre Irán.
Según estimaciones presentadas por su administración, las limitaciones podrían
representar pérdidas superiores a 400 millones de dólares diarios en ingresos
petroleros, cifra que, afirmó, reduciría considerablemente la capacidad del
gobierno iraní para financiar sus operaciones y programas estratégicos.
La nueva ofensiva busca incrementar el control sobre las
rutas de exportación de crudo, así como reforzar las sanciones y mecanismos de
vigilancia dirigidos a empresas, embarcaciones y entidades que, de acuerdo con
Washington, participen en la comercialización del petróleo iraní en violación
de las restricciones impuestas por Estados Unidos.
