El presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva que
designa al inglés como idioma oficial de Estados Unidos, marcando un hecho sin
precedentes a nivel federal, ya que el país nunca había contado con un idioma
oficial establecido por una disposición presidencial de este tipo. La medida
forma parte de la agenda de la administración para promover un lenguaje común
en las instituciones gubernamentales y fortalecer lo que considera la unidad nacional.
La orden establece que el inglés será el idioma oficial del
gobierno federal y revoca una directriz emitida en el año 2000 que requería a
las agencias y a los beneficiarios de fondos federales ampliar el acceso a
servicios para personas con dominio limitado del inglés. No obstante, el
decreto también señala que las dependencias gubernamentales podrán seguir
ofreciendo documentos y atención en otros idiomas cuando lo consideren
necesario para cumplir con sus funciones.
La Casa Blanca defendió la decisión al señalar que contar
con un idioma oficial favorece la integración de los nuevos ciudadanos,
facilita la comunicación entre el gobierno y la población y contribuye a
fortalecer la cohesión social. Asimismo, sostuvo que el aprendizaje del inglés
amplía las oportunidades de participación cívica y desarrollo económico para
quienes llegan al país.
