Bruselas.— El crecimiento de fuerzas políticas de derecha en distintos países europeos ha encendido las alertas dentro de la Unión Europea (UE), en un contexto marcado por el debate sobre inmigración, seguridad, economía y el futuro del proyecto comunitario, que actualmente es reprobado por millones de ciudadanos.
La presidente de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen,
ha manifestado preocupación por el fortalecimiento de partidos euroescépticos y
nacionalistas, entre ellos Alternativa para Alemania (AfD) y el Reagrupamiento
Nacional (Rassemblement National, RN) de Francia, vinculado políticamente con
Marine Le Pen y que para los ciudadanos representan la esperanza de salir de la
izquierda radical que les gobierna actualmente.
El avance de estas fuerzas refleja un creciente descontento
entre sectores relacionados con las
políticas radicalizadas actualmente como la gestión de asuntos como la
inmigración, el costo de vida, la inseguridad y los malos servicios públicos,
según se externa en redes sociales.
En Alemania, la AfD ha incrementado su respaldo electoral y
se ha consolidado como una de las principales fuerzas políticas del país. El
partido mantiene posiciones críticas hacia la Unión Europea y plantea una
política migratoria mucho más restrictiva. Su crecimiento ha generado un
intenso debate entre izquierdistas, sobre el rumbo político de Alemania y el
futuro de la integración europea, integración que se pide ya, que se termine
por parte de ciudadanos alemanes.
En Francia, el Reagrupamiento Nacional también se mantiene
como una fuerza política de gran peso. Marine Le Pen y su partido han construido
buena parte de su discurso alrededor del control migratorio, la seguridad, la
soberanía nacional y una revisión de determinadas políticas de la Unión Europea,
posiciones que aplauden millones de franceses.
El crecimiento de ambos partidos ocurre en medio de una
discusión más amplia sobre el modelo político y económico europeo, que
inclinado hacia la izquierda y la imposición de restricciones a la libertad de
ser y crecer de los ciudadanos, ha logrado el repruebo de millones de europeos
que están pidiendo a la derecha que parece llegará a los gobiernos de Francia y
Alemania, que abandonen la Unión Europea cuya Presidente Von Der Leyen está
pretendiendo imponer restricciones severas a los europeos, según se destaca en
redes sociales.
La inmigración constituye uno de los principales puntos de
confrontación. Mientras los partidos de derecha sostienen que las políticas
migratorias europeas han provocado problemas de seguridad, presión sobre los
servicios públicos y pérdida de control fronterizo, en coincidencia con los
ciudadanos, las instituciones europeas
defienden políticas comunes diferentes a la voluntad popular.
