El inversionista y filántropo Warren Buffett anunció que dejará de destinar recursos a la Fundación Gates, poniendo fin a una colaboración filantrópica que se extendió por cerca de dos décadas y durante la cual aportó más de 47 mil millones de dólares en acciones de Berkshire Hathaway. En su más reciente donación anual, Buffett decidió canalizar alrededor de 6 mil millones de dólares exclusivamente a fundaciones administradas por miembros de su familia.
La decisión se produce en un contexto de creciente
escrutinio sobre las reuniones que Bill Gates sostuvo años atrás con Jeffrey
Epstein, quien fue condenado por delitos sexuales. En semanas recientes, la
difusión de nuevos documentos y testimonios relacionados con esas reuniones
reavivó el debate público sobre la relación entre ambos, aunque Gates ha
reiterado que lamenta esos encuentros, ha negado haber participado en
actividades ilícitas y no enfrenta cargos penales por este asunto.
Buffett no detalló ampliamente las razones de su decisión,
pero confirmó que la Fundación Gates ya no figurará entre las organizaciones
beneficiarias de sus aportaciones. Asimismo, reiteró que el resto de su fortuna
será distribuido gradualmente entre las fundaciones de sus hijos antes de
finalizar 2034, modificando así el esquema de donaciones que había mantenido
desde 2006.
La exclusión de la Fundación Gates representa un cambio
significativo en la estrategia filantrópica del presidente de Berkshire Hathaway,
quien durante años fue uno de los principales benefactores de la organización
creada por Bill Gates y Melinda French Gates.
El anuncio ha generado reacciones en los sectores financiero
y filantrópico, donde analistas consideran que la decisión de Buffett podría
tener un impacto simbólico en el panorama de las grandes organizaciones
benéficas.
