Minnesota.— Un ciudadano guatemalteco que había sido deportado de Estados Unidos en tres ocasiones fue condenado a 84 meses de prisión tras ser declarado culpable de utilizar durante años la identidad de un hombre de Minnesota para poder trabajar legalmente en el país.
De acuerdo con los fiscales, el hombre empleó
fraudulentamente los datos de identidad de otra persona durante más de una
década, con lo que logró obtener y mantener un empleo bajo una identidad que no
le pertenecía.
La investigación permitió establecer que el acusado había
utilizado la información personal del ciudadano estadounidense para aparentar
que contaba con autorización legal para trabajar en territorio estadounidense.
El historial migratorio del acusado fue otro de los
elementos destacados por las autoridades: antes de esta condena ya había sido
expulsado de Estados Unidos en tres ocasiones.
Tras cumplir la sentencia de siete años, el hombre podría
enfrentar nuevamente un proceso migratorio y ser deportado, de acuerdo con las
consecuencias previstas para personas que permanecen o regresan al país después
de una expulsión.
El caso pone nuevamente bajo escrutinio los mecanismos
utilizados para detectar el fraude de identidad y el uso de información
personal ajena para acceder al mercado laboral estadounidense.
Las autoridades federales han advertido que utilizar la
identidad de otra persona para conseguir empleo o evadir controles migratorios
puede derivar tanto en cargos criminales como en consecuencias migratorias
adicionales.
