El presidente del partido Agrupación Nacional, Jordan
Bardella, cuestionó a la administración de la Torre Eiffel por, presuntamente,
ceder ante las exigencias de un grupo religioso hinduista que habría solicitado
la expulsión de empleadas del área de atención al público.
El dirigente francés calificó el hecho como un acto de
“sumisión institucional” y expresó su preocupación por lo que considera una
vulneración de los derechos de las mujeres dentro de un espacio de carácter público
y emblemático de Francia.
Bardella sostuvo que ninguna presión religiosa debería
imponerse sobre los principios de igualdad y libertad que, según afirmó, deben
prevalecer en las instituciones y espacios públicos franceses.
“Nuestros valores de civilización no son negociables”,
declaró el líder político, al advertir sobre lo que considera una cesión frente
a demandas que podrían afectar los derechos de las mujeres.
Las declaraciones de Bardella se producen en medio del
debate en Francia sobre la convivencia entre las prácticas religiosas y los
principios de laicidad, igualdad y derechos individuales que rigen la vida
pública del país.
