WASHINGTON.— Estados Unidos impuso sanciones contra Tony Castro, nieto del expresidente cubano Raúl Castro, como parte de nuevas medidas dirigidas contra personas vinculadas con la élite gobernante de Cuba.
La decisión forma parte de la política
de Washington hacia La Habana y contempla restricciones que pueden afectar los
bienes o intereses financieros de las personas sancionadas bajo jurisdicción
estadounidense, así como sus posibilidades de realizar determinadas operaciones
con ciudadanos y entidades de Estados Unidos.
La inclusión de un familiar directo de
Raúl Castro entre los sancionados vuelve a poner el foco sobre las medidas
estadounidenses contra integrantes o personas relacionadas con la cúpula
política cubana.
Washington emplea este tipo de
herramienta para ejercer presión sobre las autoridades de la isla y señalar a
personas a las que considera vinculadas con las estructuras del cuestionado
poder del régimen cubano.
La decisión contra el nieto de Raúl
Castro representa además un nuevo episodio en la política estadounidense de
utilizar sanciones individuales como mecanismo de presión sobre figuras
relacionadas con el poder político cubano que asfixia a los ciudadanos de la
isla.
