WASHINGTON.— El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos emitió una regla final provisional que modifica el tratamiento migratorio de determinados hijos nacidos en territorio estadounidense de empleados de gobiernos extranjeros que no son ciudadanos estadounidenses.
La nueva disposición parte del criterio de que, bajo
determinadas circunstancias, estos menores no adquieren automáticamente la
ciudadanía estadounidense por el solo hecho de haber nacido en Estados Unidos.
Como parte del nuevo procedimiento, la normativa contempla
mecanismos para que los menores comprendidos en estas circunstancias puedan
registrarse como residentes permanentes legales en el país.
La medida será aplicable a los niños nacidos a partir de la
fecha en que la nueva regulación entre en vigor. Los casos correspondientes a
nacimientos anteriores continuarán sujetos a las normas que se encontraban
vigentes en el momento del nacimiento.
La disposición forma parte de las medidas impulsadas por la
administración de Donald Trump en torno a la interpretación y aplicación de las
reglas relacionadas con la ciudadanía por nacimiento, uno de los temas
migratorios que ha generado mayor debate político y jurídico en los políticos
de Estados Unidos.
La nueva regulación podría tener implicaciones para familias
de funcionarios y empleados de gobiernos extranjeros que se encuentren
destinados en territorio estadounidense, particularmente respecto al estatus
migratorio de sus hijos nacidos durante su estancia en el país.
