En redes sociales circula una información que asegura que varios países del norte de Europa estarían preparándose para un acontecimiento extraordinario y desconocido. El mensaje menciona que funerarias estarían adquiriendo terrenos, que las autoridades almacenarían grandes cantidades de grano y que se han multiplicado los ejercicios de defensa civil.
La publicación, atribuida a El Economista de España, ha
generado especulaciones sobre la posibilidad de una nueva pandemia, un apagón
generalizado u otra emergencia de grandes dimensiones.
Sin embargo, la existencia de estas medidas no demuestra por
sí misma que las autoridades europeas tengan información sobre una catástrofe
inminente. En distintos países europeos se han reforzado durante los últimos
años los planes de preparación ante emergencias, incluyendo interrupciones del
suministro eléctrico, crisis sanitarias, desastres naturales y posibles
alteraciones de las cadenas de abastecimiento.
El almacenamiento de alimentos y los ejercicios de
protección civil forman parte de estrategias de preparación que pueden
responder a diferentes escenarios de riesgo. Del mismo modo, que una empresa
funeraria adquiera terrenos no constituye evidencia de que se espere un aumento
extraordinario de fallecimientos.
Ante lo anterior, por otro lado se han manifestado
oficialistas recomendando evitar presentar estos preparativos como una señal de
que una catástrofe está próxima, salvo que existan declaraciones oficiales o
evidencias verificables que respalden esa conclusión”. Usted tiene la
conclusión.
